¡Tu jefe te ha hecho a ti!
Angry Boss es un sangriento juego basado en las leyes de la física, el cual que te invita a liberar a tu demonio interior atacando a tu insoportable jefe de una manera que nunca imaginarías en la vida real. ¿Estás listo para desfogarte y hacerle sufrir para vengarte por todo el mal que te ha hecho?Zarandéalo de un lado a otro, golpéalo contra las paredes, recolecta montones de monedas con las que comprar nuevas armas y prepárate para dispararlo, pincharlo, cortarlo y marearlo con cualquier objeto que se te ocurra. ¡Pásalo en grande y relájate!
Desarrollador: GameDistribution
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Angry Boss es uno de esos juegos perfectos para desahogarte después de un día largo. Me pasé como media hora lanzando cosas al jefe y la verdad es que fue muy satisfactorio. Si te gustan los juegos antiestrés te recomiendo también Poke the Presidents donde puedes molestar a políticos de todo el mundo. Para algo más relajante prueba Spacebar Clicker, un clicker espacial muy adictivo. Y si prefieres acción con disparos, Surfer Archers te va a encantar.
Vídeo del juego
Calificaciones y reseñas
Desfogarse virtualmente nunca fue tan terapéutico
Desde el momento en que cargué Angry Boss, supe que estaba frente a un desahogo virtual ideal para esos días de estrés laboral. Este juego, donde la física y la imaginación se dan la mano, te permite tomar venganza contra un jefe tirano de las formas más creativas y exageradas que puedas imaginar. Después de un largo día de trabajo, zarandearlo, golpearlo y utilizar todo un arsenal que va desde lo clásico hasta lo absurdamente divertido, resulta ser una forma cómica de liberar tensiones.
Por supuesto, no todo es violencia gratuita, ya que hay un reto implícito en recolectar monedas y mejorar tu 'equipamiento' para seguir avanzando en este catarsis digital. Otros jugadores mencionan la gratificante sensación de progresión que aportan estas recompensas, incentivando el juego continuado.
Angry Boss brinda exactamente lo que promete: una descarga de adrenalina con una pizca de humor negro. Y tal vez, en el fondo, nos enseñe que es mejor mantener esas fantasías en el terreno digital. Vamos, que tratar de explicar en recursos humanos que tu jefe se merecía ese lanzamiento imaginario al estilo Angry Birds, probablemente no terminaría bien.